martes, 8 de diciembre de 2015

Across The Universe Capítulo Dos.

Cuenta Peter: 

   La puerta está cerrada. 

   -Ahora, esto -digo a la habitación vacía-, es interesante. 

   Veo que hay algunas puertas fuertemente cerradas en Goodspeed. No la necesito. Goodspeed no es pequeña, era la nave más grande jamás construida, cuando se puso en marcha hace dos siglos y medio, pero no es tan enorme como para que todos nosotros no sintamos el peso de las paredes de metal aplastándonos. La privacidad es la posesión más valiosa, y nadie, nadie, se atrevería a traicionar la privacidad. 

   ¿Cuál es la razón por la que la anterior puerta cerrada me es tan extraña? ¿Por qué bloquear una puerta que nadie querría violar? 

   No es que yo debería estar tan sorprendido. Una puerta cerrada sólo resume a "Eldest". 

   Mi boca se aprieta. ¿La peor parte? Sé que la puerta está bloqueada por mi culpa. Tiene que ser. Este es el nivel de conservación, y el Eldest y yo, como actuales y futuros líderes de la nave, somos los únicos a los que se les está permitido estar aquí. 

   -¡Maldición! -grito, dando un puñetazo a la puerta. 

   Por que yo sé, lo sé, que en el otro lado de esa puerta está mi oportunidad. Cuando Eldest fue llamado al nivel de carga para inspeccionar al motor, se precipitó a su habitación por una caja, y se fue todo el camino hasta la escotilla, se dio la vuelta y llevó la caja a su habitación. Y cerró la puerta antes de irse. Está claro que lo que está en esa caja es importante, y tiene algo que ver con la nave, algo que yo, como líder en formación, debería conocer. 

   Es solo una cosa más que Eldest está ocultándome. Porque las estrellas olvidan que en realidad él está entrenándome en lugar de darme informes y lecciones sin sentidos. 

   Si yo tuviera esa caja, podría demostrarle que podría... ¿qué? En realidad no sé lo que hay allí. Pero sí sé que lo que sea que hay ahí le está haciendo pasar mucho más tiempo en el Nivel de Carga. Hay un problema serio en marcha, algo que mantiene a Eldest más preocupado de lo que lo había visto antes. 

   Y si sólo me dieran una maldita oportunidad, podría ayudar. 

   Pateo la puerta, y luego caigo en su contra. Hace tres años, cuando llegó el momento de empezar a entrenar, no me importaba una mierda si Eldest entrenaba o no como debería. Yo estaba contento de estar fuera del Nivel Alimentador. A pesar de que mi nombre es Peter, soy la persona más joven en la nave, y siempre he sabido que yo, como el que nació hace años de distancia, sería el mayor de la generación nacida después de mí. Nunca fui de estar con los Alimentadores y su obsesión con la agricultura. Moverme con Eldest se sentía un alivio. 

    Pero ahora tengo dieciséis años, y estoy cansado de no hacer nada, excepto las lecciones. Es hora de que yo sea un verdadero líder 

A Shade Of Vampire Capítulo 4

Capítulo 4: Cuenta Peter:

   Al momento en que mis ojos se abrieron, pude escuchar todo, oler todo, sentir todo lo que estuviera a cuatrocientos kilómetros a la redonda. Estaba seguro que la sensación por si misma llevaría a mi cuerpo completamente a un estado de shock, hasta que mi vista se fijó en una cara familiar. La mujer en quien había confiado lo suficiente para confiarle mi escape de todo.

   --¿Cora?

   Era extraño. La última cosa que recordaba era el rostro de Cora mientras me desvanecía en mi sueño. Sólo había dormido por un momento antes de despertarme bruscamente. Quería saber si algo había salido mal con el hechizo. Mirando a la bruja, no pude evitar preguntarme cómo era posible que se viese más joven. Encontré mi respuesta cuando la exuberante belleza de piel ligeramente bronceada y una cascada de rizoslargos y castaños sacudió su cabeza.

   --No soy Cora.Soy Corrine.

   Me levanté de golpe del bloque de piedra que había servido como mi lugar de descanso... por cuánto tiempo, era lo único que podía pensar. Asimilé a mi alrededor, estaba en una sala iluminada por velas, pisos de mármol y pilares gigantes. La primera palabra que vino a mi cabeza cuando inspeccioné el lugar fue santuario.

    Observé a la mujer con la que me encontraba en la habitación, desconfiando de sus intenciones. Me tomó un momento notar su extraña ropa. Observé como estaba vestido y me di cuenta de que quizás había pasado más tiempo de lo que había pensado al principio. En este punto, ya no importaba realmente.

   El punto era que se suponía que no iba a despertar. Nunca.

    Despectivo de que me habían despertado cuando había pedido explícitamente que me dieran un escape del que no despertara, grité una orden como príncipe de la sombra de sangre.

    --Quiero ver a Cora. Tráela.

    Odiaba el tono autoritario que mi voz tomaba naturalmente. ¿Quién era yo para dar órdenes? Yo no era un príncipe, mucho menos el Salvador que Vivienne decía que era.

    La profecía de la que habló justo después de convertirnos en vampiros me perseguía inmediatamente  cuando la recordaba.

     El más joven reinará sobre padre y hermano y solo su reinado puede proporcionar a su especie un verdadero santuario.

    Todavía recuerdo como lucía la cara de Vivienne cuando recitó esas palabras. Más que eso, vi las expresiones de mi padre y hermano. Resentimiento.

    Cerré de golpe el episodio de nostalgia en el que me estaba hundiendo y alcé una ceja a la mujer frente a mí. ¿Por qué no se estaba moviendo? Estaba sorprendido por mi propia indignación ante la idea de que ella no saltara inmediatamente para cumplir mis órdenes.

    A pesar de mis dudas respecto a gobernar, no estaba acostumbrado a que otros no me obedecieran. Después de estar peleando durante cien años para sobrevivir y gobernar mi aquelarre en la Sombra de Sangre, había terminado acostumbrándome a ser reverenciado y seguido. No estaba seguro de que me gustara eso de mí, pero era lo que había.

   --¿Le gustaría que caváramos en su tumba, su Alteza? Dudo que su cuerpo sea de mucha ayuda para aclarar las dudas que tenga en  mente.

    Hice una mueca. Su Alteza. Un recordatorio del día en que mi padre se tomó a pecho la tonta idea del aquelarre de proclamarlo rey de la Sombra de Sangre. Sin embargo, el título no me molestaba tanto como la noticia de la muerte de Cora y la forma en la que esta mujer se dirigía a mí. Tragué fuertemente al tiempo que agarraba las esquinas del bloque de piedra en el que estaba sentado.

    Las sensaciones cursando a través de mis venas dejaron completamente claro lo que mi cuerpo estaba pidiendo a gritos en ese momento. Sangre. Estaba famélico de sangre. Otro amargo recuerdo del pasado del cual quería escapar cuando autoricé a la bruja a ponerme una maldición de sueño.

    Desesperado por enviar mis pensamientos a otra parte, dirigí mi mirada a Corrine.

     -¿Quién eres?

     -Soy la bruja de la Sombra de Sangre, descendiente de la gran bruja, Cora.

     Me detuve, manteniendo mi mirada sobre ella. Solo esa información demandaba mi respeto. No había duda de la razón por la que me hablaba de esa manera. Si era descendiente de Cora, era mejor tenerla como aliada que como enemiga. Solté un suspiro, no muy seguro de querer escuchar la respuesta a mi siguiente pregunta.

    -¿En qué siglo estamos?

    -Veintiuno.

    Desvié mi mirada mientras registraba esa información.  Cuatrocientos años. Había escapado por cuatrocientos años.

     Corrine comenzó a rodearme como un maldito buitre. Podía sentir su desconfianza. Me estaba escudriñando, quizas preguntándose qué significaba mi despertar para la Sombra de Sangre.

     Quería decirle que no significaba nada, porque planeaba escaparme de todo esto otra vez. Pero había demasiadas preguntas atravesando mi mente, aunque no estaba muy seguro de si quería escuchar las respuestas.

    -¿Por qué estoy despierto?

    -Simplemente ya era el momento.

    -¿Momento de qué?

    -De que Peter Lanzani pare de actuar como un cobarde y enfrente lo que se supone que tiene que hacer. Gobernar.

    Apreté mi mandíbula, mis dientes rechinaron.

    -No pedí esto.

    -Tampoco nosotros, pero si su Alteza está entretenido planeado cualquier idea para volver a su respiro de ensueño, entonces le sugiero que lo olvide ahora, príncipe. Hasta que haya hecho su parte, no hay manera de escapar. Cora se aseguró de eso.

    -¿Qué quieres de...

    Antes de terminar con mi pregunta, las puertas dobles hechas de fina acacia se abrieron tambaleantes y mi hermano mayor Lucas y mi hermana gemela Vivienne, entraron a paso firme en la habitación.

    Lucas me dio un corto asentimiento. Eso es lo más cercano a afecto de hermanos que nos habíamos mostrado.

    Vivienne por otra parte, lanzó sus brazos alrededor de mi cuello, susurrando lo feliz que estaba de que al fin estuviera despierto.

     No pude evitar decirle como me sentía.

     -Al menos uno de nosotros lo está.

     Y luego pasó. Podía sentir mi estómago apretarse y retorcerse. El olor era abrumante, prácticamente intoxicante. Cuando los vi, no pude evitar preguntarme de quien había sido la idea traer este tipo de crueldad a mi despertar.

      Mientras que m hermana se apartaba para que yo pudiera ver,  recordé todo. Recordé porque era tan importante que me mantuviera dormido.

      Cinco hermosas y jóvenes chicas --inocentes-- y no mayores que yo cuando me había convertido en vampiro, estaban frente a mí. Podía sentir su miedo y el depredador en mí estaba desesperado por liberarse. Me odiaba por eso, pero no quería más que drenar hasta la última gota de sangre de cada una de ellas.

 



lunes, 7 de diciembre de 2015

A Shade Of Vampire Capítulo 3

Hola! Aquí les traigo un nuevo capítulo...No subo hace un montón porque, bueno, simplemente estoy forever alone aquí y literalmente publico solo para la pared....Pero estoy aburrida así que subiré xD.









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Capítulo 3:


--¡Lucas! --

      Ya podía sentir el filo de sus colmillos en mi piel cuando una aguda voz femenina me trajo un inesperado alivio.

      Él gruñó con frustración y casi me empujó, causando que mi cabeza cayera y golpeara contra el muro de hormigón.

      Vi todo tipo de imaginables cuchillas en mi captor. Así que su nombre es Lucas. 

       Parecía estar leyendo mi mente, porque un feo ceño estropeó sus hermosos rasgos. 

      --Sí. Mi nombre es Lucas, mi dulce inocente. No es que sabiéndolo hará ningún bien. 

      --¡¿Qué piensas que estás haciendo?! --le exigió una vez más, la voz femenina. 

      Forcé mi cuello para ver quién era mi salvadora, pero Lucas esta bloqueando mi vista. 

      --¿Qué crees que estoy haciendo Vivienne? --Su pecho se hinchó y suspiró al decir las palabras. El lucía casi listo para arrancar la cabeza de esta mujer Vivienne--. Lo siento mucho por esto, querida Lali. 

      Por supuesto. ¿Cómo se atreve a interrumpir tu cena? Feliz cumpleaños, Lali. Solo acabas de pasar a ser la fiesta de cumpleaños. 

     Me miró como si yo fuera su aliada. 

     --Me parece que mi hermana no podía dejar las cosas y dejarme disfrutar de mi banquete.

     Mi corazón se hundió en ese pedazo de información. ¿Cómo podía esperar que la hermana de esta criatura me ayudara a salir de la pesadilla a la que él me había traído? Sus siguientes palabras cimentaron mis miedos y dejó en claro que no había forma de escapar a mi destino. Al menos no con su ayuda.  

    --Ella no es para tú disfrute. 

    --¡Yo la he encontrado!

    --La encontraste para Peter.

    Yo ya estaba reflexionando sobre lo que estás palabras implicaban. Genial. Salvarme de un vampiro para que otro pueda cenarme en su lugar. No estaba muy preocupada, sin embargo, para ignorar el cambio de expresión en el rostro de Lucas ante la mención de este Peter. 

    --Ella es una chica, Vivienne. ¿Qué daño le haría tomar una chica para mí? Siempre me quedo con las bellezas que encuentro en esas cacerías. Siempre. 

    --Ya tienes un montón de mujeres hermosas en tus aposentos. No es necesario mantener a esta. Corrine dejó en claro que las mujeres jovenes que se han encontrado esta noche se reservan para cuando Peter se despierte. 

   Lucas me miró fijamente. El me estaba mirando tan de cerca que estaba segura que ya estaba informado de cada lunar y pecas en mi cara. 

  Pude ver la nuez de Lucas moverse mientras tragaba, privado del bocado que el estaba tan desesperado por tener... yo. No estaba segura de lo que sentía. Me sentía aliviada de escapar de Lucas, pero también estaba llena de temor sobre quién era Peter. No había ninguna garantía de que sería mejor que mi actual captor. 

  Lucas tomó mi cara entre sus manos y recorrió con su pulgar mis labios. 

  --Esta frágil ramita no podía ser la única. No entiendo porque todos parecen adorar el suelo que pisa Corrine. No importa lo que diga la bruja, la Bella Durmiente no ha mostrado signos de despertarse a cortos plazos. 

  --Peter se despertará pronto. Cuanto antes lo aceptes, mejor estaremos todos. 

  --Soy tu hermano también. ¿Por qué constantemente lo eliges encima de mí? 

  --A pesar de lo que piensas, no tiene nada que ver con el hecho de que él es mi hermano gemelo. Tiene todo que ver con lo que eres y lo que él es. Te amo, hermano, pero debes aceptar que tú no estabas destinado a gobernar. --Sus palabras fueron pronunciadas con suavidad, pero con firmeza, una pista inequívoca de afecto viniendo con cada declaración.

  --Podía ver el dolor en los ojos de Lucas ante las audaces declaraciones provenientes de su propia hermana. En ese punto, yo sabía que tenía que haber realmente enloquecido, porque de hecho me sentí mal por él. Sabía lo que se sentía, como era no tener a nadie a su lado. No creía que nadie mereciera sentirse así. 

  El rápidamente me recordó que, sin embargo, era mi torturador y me hizo reconsiderar completamente mi postura al respecto. Cualquiera que sea la ira o la tristeza que el sintió, él lo sacó de mí. Apretó una mano sobre mi cuello, estrechando mi respiración.

  Una garra sobresalió del pulgar que tenía sobre mis labios y comenzó presionando el extremo de él sobre mi boca. No pude evitar lloriquear cuando la afilada uña dibujó una pequeña línea de sangre en mi sensible labio inferior. 

  --¡Lucas! ¡Basta! --Vivienne planteó una vez más con su voz de reprimenda. 

  Me soltó permitiéndome jadear en busca de aire. Se apartó y me miró como si yo fuera la cosa más repugnante que jamás había visto en su vida. 

  --Solo estoy tratando de ayudar a despertar a tu amado Peter, Vivienne. Tomé esta pequeña descarada para él y que le de su beso de Bella durmiente. Solo el sabor de su sangre podría despertar al príncipe. 

  Comenzó a dirigirse a la puerta, pero se detuvo para mirar a su hermana antes de irse completamente.

  --¿No es la forma en que creo que todo esto se va a jugar cuando se despierte? ¿Al igual que un cuento de hadas? 

  No pude expresar el alivio que sentí cuando por fin salió de la habitación. Las palabras intercambiadas por los hermanos permanecieron en mi cabeza, pero estaba demasiado abrumada por la emoción para siquiera intentar dar sentido a ellas. Mis rodillas estaban temblando tanto que me rendí y me dejé caer al suelo antes de que finalmente mirara para ver exactamente como era Vivienne. 

  Si creyera que Lucas podía ser hermoso, Vivienne era aún más impresionante para la vista. Ella era un par de centímetros más baja que su hermano, pero tenía el mismo cabello oscuro y tez pálido. Sus ojos, sin embargo, eran diferentes. En contra de la luz del cuarto, sus ojos parecían casi violetas, con toques de color morado oscuro. 

  Ella me estaba mirando con recelo, como si fuera una carga pesada que tenía que soportar. 

  --Gracias --le dije de verdad, a pesar de que no tenía ni idea de lo que tenía reservado para mí.

  Había una expresión impasible en su rostro mientras me miraba. 

  --Comprende chica, que no eres nada aquí. No eres más que un peón, una pieza que se utiliza para hacer un movimiento en el tablero. Tu mejor oportunidad de sobrevivir y demostrar tu importancia es ganar el afecto de Peter. Considerando lo que sé acerca de mi hermano, no estoy segura de que sea incluso posible.

  Sus palabras dieron a mi esperanza un duro golpe final. Ella dejó perfectamente claro que donde quiera que este lugar llamado la Sombra de Sangre estuviera, no tenía aliados. No hay amigos. Yo solo tenía que confiar en mí misma. Eso, pensé, era el aspecto más aterrador de mi situación. Después de todo, ¿Cómo podía confiar en alguien en quién no podía confiar? 

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Pobre Lali xd, porque no hará caso al "No hablar con extraños", ahora le haré más caso de lo normal....y ya de por sí soy paranoica :v En fin...¿Qué piensan de Vivienne y Lucas? ¿Y como piensan que será Peter? Por mi parte, Lucas me cae horrible, aunque por un momento me dio lástima xd Vivienne...más o menos...y Peter hay que ver, espero no sea tan idiota como Lucas D: 


Por cierto che, si me equivoco. 

Lali = Sofía. 

Peter = Derek.