Capítulo 5: Cuenta Lali:
Mis ojos estaban
pegados al joven que Vivienne estaba abrazando hace pocos minutos. No
había duda en mi mente de que era él. Era él por el que Vivienne le dijo
a Lucas que yo estaba aquí. Él era sobre el que los guardias y
sirvientes susurraban. Era Peter Lanzani.
Poco después,
Vivienne me dejó dentro de la mazmorra, guardias llegaron para llevarme a
otra área del lugar que llamaban Sombra de Sangre. Yo y otras mujeres
de mi edad fuimos llevadas afuera por una red de cuevas subterráneas que
llamaron Las Celdas. Asumí que era la clase de sistema penitenciário de
la Sombra. Mi primer instinto fue tratar de averiguar dónde estábamos.
Todo lo que vi
fueron los árboles más altos que mis ojos habían visto. Supuse que eran
secoyas gigantes que había leído en libros. Nos rodeaban por todos lados
excepto por uno, que por lo que vi, consistía en una enorme cadena de
montañas, cuyos acantilados desiguales deletreaban peligro. Era el
intrincado sistema de cuevas de esta cordillera lo que nos mantuvo a
todas adentro. Me quedé impresionada por la forma en que fueron capaces
de llevarlo a cabo, pero no podía evitar preguntarme si la sangre humana
fue derramada para transformar las celdas en una realidad.
En las celdas, los
guardias ordenaron a nuestras chicas formar una sola línea y seguirlos a
medida que nos guiaran en un camino de tierra directo a la oscuridad,
al bosque oscuro. Mis dientes castañeteaban mientras nos conducían bajo
las sombras de las ramas de los árboles delgados pero fuertes. En
realidad no era frío lo que me hacía estremecer, aunque el aullido del
viento realmente no estaba ayudando, especialmente teniendo en cuenta la
vestimenta que llevaba puesta. Era todo lo relacionado con el bosque en
el que nos encontrábamos, me recordaba a esos sobre los que leí en los
cuentos de hadas, el hogar de grandes lobos malos y criaturas nocturnas
esperando para devorar a cualquier desafortunado transeúnte. En ese
momento me arrepentí de haber visto alguna vez películas de terror,
porque estaba casi segura de que estábamos siendo conducidas a una
especie de terrible y espantosa muerte. Bajo la merced de los vampiros. Cerré los ojos y sacudí ese pensamiento. Realmente no estaba ayudando a misituación.
Probablemente habían
pasado menos de diez minutos, pero se sentía como si hubiésemos estado
caminando por horas para el momento en que una salida del bosque
encantado quedó a la vista. Entramos en un gran claro, que a partir de
una lectura rápida de lo que estaba a mi alrededor, parecía estar
situado en el centro de un enorme bosque.
-Esto, bellezas
-habló uno de los guardias, sin molestarse en ocultar que estaba mirando
de reojo a todas y cada una de nosotras. -. Es el valle.
Me preguntaba que
nos deparaba allí destino. Aún consciente del terror que sentía, me
encontré dando paso a una nueva sensación en el interior: el temor. El
camino de tierra por el que estábamos viajando con el tiempo nos llevó a
una calle de adoquines que estaba llena de vida. Era obviamente una
especie de centro para el comercio basado en la gente pululando por el
lugar, como si fuera la cosa más normal del mundo ir al mercado a esta
ímpia hora de la noche.
Casi olvide mi miedo
por un momento mientras mis ojos se abrían con fascinación. Partes del
valle parecían una ciudad que había aparecido en la época medieval. Las
calles estaban iluminadas por lámparas en llamas. Techos de paja,
exteriores de arcilla, capas que albergaban una gran variedad de
mercancía. Algunos edificios, por otro lado, me hicieron inclinar la
cabeza hacia un lado, preguntándome para qué eran exactamente,
considerando sus únicos diseños geométricos y angulares. Era casi como
si estuviéramos en una ciudad que logró mezclar el pasado y el futuro en
un lugar, y empecé a preguntarme cuanto tiempo había pasado desde que
el Valle existía.
Dimos una media
docena de vueltas por el laberinto de calles hasta que fuimos llevadas
hasta la puerta principal de un edificio de dos pisos, cuyos exteriores
estaban pintados con una variedad de bonitos colores pastel. No pude
evitar notar cuán fuera de lugar estaba comparado con el oscuro ambiente
general que me estaba llegando del resto de la Sombra de Sangre. Nos
acompañaron a través de las puertas dobles de cristal y me encontré
completamente confundida. Estaba esperando ser llevada a algún tipo de
mazmorra o sala de interrogatorios, un lugar oscuro y amenazante. En su
lugar, nos llevaron a un... spa. El olor a jazmin y lavanda, el sonido
de las fuentes brotando, la buena y rítmica música... No tenía idea de
que hacer con todo el asunto. Se sentía casi si estuviera en el spa que a
menudo me arrastraba Tacho por masajes en las vacaciones.
Pronto supe que
llamaban a aquel lugar "Los baños". Al entrar al vestíbulo del edificio,
los guardias inmediatamente nos entregaron al cuidado de varias
mujeres, quienes yo asumí estaban en sus veintes. A partir de ahí, cada
una de nosotras dio paso a una serie de regímenes de belleza, como un
baño caliente, masajes, manicura y tratamientos faciales. Fuimos
perfumadas con esencias que encontré absolutamente embriagadoras.
Finalmente, llevando batas de seda, fuimos enviadas a un vestidor donde
una joven mujer de cabello oscuro nos entregó paquetes que contenían lo
que íbamos a usar. Sentí mi estómago apretarse cuando vi la ropa
interior de encaje y el vestido blanco perla que me habían dado. Me di
cuenta de repente para que eran esos tratamientos. Nos estaban
preparando para él. Me encontré temblando mientras me ponía la
ropa, el vestido abrazando mis curvas en los lugares adecuados. Comprobé
la forma en que me veía en frente del espejo de cuerpo entero y
respiré. No podía recordar haberme sentido más hermosa de lo que lo
hacía en ese momento, y sin embargo, me sentía llena de pavor. Tenia una
sensación siniestra de que probablemente no era beneficioso para una
joven tener un aspecto impresionante en la Sombra.
-Te ves hermosa -me
dijo la mujer de cabello oscuro que nos entregó la ropa, mientras
ayudaba a subir la cremallera de mi vestido de la parte superior.
-¿Para qué es todo esto? -le pregunté en un susurro ronco-. ¿Por qué nos están emperifollando así?
Al verla a través del espejo, la tristeza que trazó su bonita cara redonda no escapó de mi atención.
-Los rumores son que
ustedes, chicas, van a formar parte del harén del príncipe. Todos los
de la élite de la fortaleza del príncipe tienen haréns. Ustedes chicas
sob lo suficientemente afortunadas para servir al mismo legendario Peter
Lanzani. Eso es todo lo que te puedo revelar, pero una cosa que sí sé
con certeza es que no puedes permitirte el lujo de disgustar al
príncipe.
Pasó una suave mano por mi cabello castaño, organizandolo de modo que cayera perfectamente en su lugar.
-Pero no te
preocupes... teniendo en cuenta lo impresionante que te ves, dudo que
sea difícil para ti complacerlo. -entonces ella se alejó, dejando en
claro que no estaba dispuesta a decir nada más.
Complacerlo. Escalofríos
corrieron por mis huesos mientras preguntas sobre mi destino comenzaron
a inundar mi mente. Ser miembro del "harén" de alguien sonaba aterrador
para mí, pero sabía que fisgonear para obtener más respuestas metería a
alguien -muy probablemente, a mi misma- en problemas. Por lo tanto,
tenia que conformarne con mantener el espíritu abierto a los susurros
que se intercambiaban a mi alrededor. Todo lo que deduje era que el
príncipe había estado dormido durante cientos de años, y que "los
vampiros" lo ven como una especie de "salvador"
También me di
cuenta de que las mujeres que nos emperifollaron eran todas humanas. Me
pregunté si ellas también fueron secuestradas como yo.
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